¿Hay un estilo típicamente español? ¿Distinguiríamos a una madrileña de una bilbaína por su ropa? ¿Y a una moderna de una mainstream? La respuesta no es sencilla porque, en España, se viste de muchas maneras. Llevamos intentando copiar el estilo de las parisinas y el atrevimiento de las milanesas, pero … ¿y , aquí, cómo se viste? Tras una larga investigación hemos identificado varias especies que lucen impecables en sus hábitats respectivos. Aquí están las pistas para reconocerlas. Sin acritud… y sin piedad.

En Telva nos hemos lanzado a las calles de varias capitales españolas para cortar el nudo gordiano del estilismo patrio y analizar, con más sentido del humor que sentido de lo políticamente correcto, los clichés indumentarios de las españolas. Si algo hemos sacado en claro tras largas sesiones de debate y café solo, es que a la española le importa su aspecto, y vestir bien es . Ahín va la piemra de la . y hay tantas maneras como

La outlética -o reina del outlet- es una variedad que tiene el don de orientarse con ojos cerrados y distinguir si está en Las Rozas Village o en el Vallsur de Valladolid o en el Style Outlets Sevilla. Además, un email con descuentos extra en Yoox puede alegrarle el día. Se combina peor de lo que cree, pero su sesgo a favor está compensado por su inigualable vocación de servicio: ella sabe dónde puedes comprar ¡y a mejor precio! todo lo que quieras. Es más, ella ya se lo ha comprado antes, y si te quiere mucho te lo va a regalar porque su deporte favorito es ir de compras y hay que estar en forma. Su estilo muta en función de a donde vaya. Por ejemplo, si la invitan a dar una vuelta en velero le robará los náuticos a su sobrina y conseguirá un chubasquero amarillo de Godofredo. Si tiene una entrevista de trabajo tirará de referencias y se buscará la vida para que en su look no falte ni un solo elemento de aquellos cuantos puedan identificarse con el working girl. Si acaba yendo al tenis -da igual que sea en Wimbledon que a las finales del colegio de su hijo- se pondrá un Lacoste y una visera y si visita un zoo se las ingeniará para hacerse con un outfit de inspiración safari porque ella no se viste, ella juega con la ropa y se lo pasa fenomenal.

Cómo reconocerla: En términos sociológicos por “la parejita” y en términos estilísticos por poca cosa: los accesorios en muñecas, cuello, pelo y bolso,las sneaker de lujo -con Swarovski o de Carolina Herrerra- las botas de tacón hasta la rodilla, el combo jean ajustado y chaqueta entallada Harrys Tweed con coderas… También porque siempre lleva la onda bien marcada y el tinte perfecto o por detalles de índole sentimental como su emoción verdadera al ver a la reina Letizia con algo de Uterqüe o de Massimo Dutti.

Dónde encontrarla: En las rebajas. En particular, las de los centros comerciales.

Prenda fetiche: El bolso de marca, por supuesto.

Riesgos: La típica tendinitis de Quervain, por el peso de sus decenas de pulseras de Tous a Pandora. Que parezca que lleva fakes porque sus marcas favoritas son las más falsificadas. Además de los riesgos, la outlética sufre temores como llevar algo bien caro (aunque a ella le haya costado menos) y que ninguna de las otras mamás del cole lo identifique.





Fuente Enlace

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *