La cuarta posición del ranking T de Telva a las más elegantes 2018 (elegidas por el ojo experto de la redacción de TELVA.COM) lo ocupa Jeanne Damas, la bloguera francesa (aunque ella deteste el término; al pan: pan y al vino: vino), fundadora de la firma Rouje París -gracias a la cual vestir y pintarse los labios de rojo como su propietaria no cuesta más de 300 euros- e imagen de firmas como Roger Vivier, & Other Stories y Bimba y Lola.

Jeanne Damas encarna el concepto buen vestir relajado, con guiños constantes a los años 60 y 70, que se conoce como ‘estilo parisino’. Jeanne se ha consolidado como el referente del estilo francés arreglá pero informal del último lustro. Jeanne es la Inés de la Fressange de los millennials. Hechas las presentaciones, a continuación, sus cinco mejores conjuntos del año que expira.

Este look, el primero que nos ocupa, es el clásico conjunto que mis compañeras, siempre acertadas, te recomendarían para aparecer a las ocho de la mañana en la oficina (calzando unas Converse o unas Reebok Club C) para después abandonarla a las siete de la tarde vistiendo los pies con las sandalias festivas de Jeanne Damas rumbo a una verbena con pinchadiscos. El elemento principal del conjunto es la chaqueta de algodón beige con botonadura doble de Dior que marca cintura y cadera. La silueta que inventó Christian en el 1947 inspirada en los corsés del XIX para la mujer ociosa pasadas las penas de la Segunda Guerra Mundial. Para restar prestancia al look, la francesa combinó la pieza principal, muy acertadamente, con unos vaqueros pata de elefante que rozaban sus tobillos y el bolso tote con el estampado Dior Oblique. Jeanne tiene una máxima: “creo que en una fiesta la chica más chic siempre será aquella que lleve pantalones fluidos de talle alto o un buen traje, en medio de tanto vestido de fiesta”.

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Para el desfile Primavera/Verano 19 de Jacquemus (¿qué ha sido del niño de moda de la moda?) en París, su íntima amiga Jeanne visitó -como suele ser costumbre- una propuesta de su colección anterior, la de invierno, porque Simon Porte aún no juega en la liga de las firmas que se pueden permitir presentar colecciones crucero y Pre-Fall. La ajustada pieza de canalé en color leche manchada y cuello redondo destaca por su larga raja en la falda. Larga vida a la raja, a la que sugiere y a la que enseña. Como complementos eligió unos zapatos con vocación escultórica y un bolso de cuencas también de la firma francesa en color chocolate.

Para dar la bienvenida a este año que agoniza, y que recordará por haber quedado en cuarta posición en estos premios, Jeanne vistió un una pieza cóctel de la firma Staud, fundada por Sarah Staudinger y George Ausguto en Los Ángeles para chicas falsamente descuidadas como Damas. Pura inspiración europea. Este Little black dress de reminiscencias noventeras está confeccionado en crepe y adornado (en la parte del escote) con una franja de piel sintética. La guinda del pastel no son los zapatos negros sino las medias de cristal.

Para recorrer las calurosas calles de Marsella, el pasado mes de junio, la polifacética Damas se decantó por una romántica pieza de la esteta Tory Burch. El vestido, que fue bautizado por la diseñadora americana como Susana, está confeccionado en organdí, algodón y seda. Destacan unas discretas margaritas estampadas sobre el inmaculado fondo. Una sencilla pieza de corte imperio, aquel que puso o impuso de moda Josefina Bonaparte, escote cruzado y largo por debajo de la rodilla engalanada con dos volantes que hacen las funciones de mangas. El complemento que más destaca es el bolso-caja-cesta de mimbre que han adoptado todas las blogueras este estío para apoyar la artesanía, aunque muchos de ellos no lo eran. Ironías de la moda.

Como es natural, tonta sería si no lo hiciese, Jeanne viste mucho de su propia marca, Rouje, inspirada en su estilo personal influenciado por el de su madre. “Recuerdo cuando venía a buscarme al colegio, siempre muy femenina con vestidos bien cortados, llenos de color y con tacones”. El quinto look, el que cierra la serie sobre la cuarta fémina más elegante del año, es el más otoñal. Lo publicaba hace unos días en su cuenta de Instagram. Lo componen una chaqueta de peluche en color crudo, unos pantalones de terciopelo acampanados del color de la temporada -el pimentón-, una camiseta de algodón camel y los botines Brigitte en tono coñac. La que no viste como Damas es porque no quiere.

¿De quién nos gustaría ver vestida a Jeanne Damas en 2019? Convendría que abandonase, de Pascuas a Ramos, su repetitivo look parisino. La constancia es un valor pero ¿a quién no le gustan las sorpresas? Deseamos ver a la parisina con moda más conceptual, con alguna pieza de John Galliano para Maison Margiela, de Maria Valognes o con alguna pieza vintage del desaparecido Alexander McQueen.





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