Cuando vivíamos felices y despreocupadas pensando que el reino del tacón sensato era indestructible, el salón de tacón altísimo se ha colado silenciosamente en nuestras vidas. Y tenemos las pruebas. Quizá sea el momento de volver a rescatarlos del armario.

Trotar de un lado a otro, en una jornada interminable, se había convertido ya en algo sencillo y asumible. Los salones con tacón de 4 o 5 centímetros llegaron para hacernos la vida más fácil a todas, estilizaban y aportaban elegancia pero, a la vez, te permitían ir cómoda.

Y, sin embargo, y de manera silneciosa, el tacón de diez centímetros ha vuelto. Y parece que para quedarse. ¡Tenemos las pruebas!

Si hace un par de temporadas, las insiders se morían por slippers planos y bailarinas con lazada, esta primavera, la tendencia está cambiando. Hemos comenzado a ver de nuevo esos salones de más de diez centímetros que producen dolor sólo con mirarlos. Efectivamente, no hay nada que estilice más que un salón-sandalia de este tipo. Y las invitadas a los desfiles conocen, mejor que nadie, el poder de este acesorio.

Sí, ¡has leído bien! Alexa Chung, la reina de las bailarinas, la que lleva mejor que nadie el mocasín masculino, la que se muere por las maryjane de Repetto, de repente ha aparecido en Londres con unos salones de al menos 7 centímetros. Algo totalmente inédito hasta la fecha. ¿Qué será lo siguiente, que Veronika Heilbrunner cambie sus sneakers por los últimos salones-joya de Manolo Blahnik?

Cuadrémonos todas a la vez. Miuccia ha hablado en el desfile de Prada para la próxima primavera. Y, de momento, nadie osa rechistarla. Durante años, lo que Miuccia diga es palabra de insiders. Y, mirad el último salón que nos propone…

De satén y con un tacón de al menos diez centímetros. La primavera que viene, todas querremos algo así. Estáis advertidas.

Y, de repente, en Zara, la web que nos sirve para calibrar las tendencias que sí llegan a la calle, han vuelto a aparecer este tipo de salones que hace sólo unos meses estaban destronados.

Se trata de salones clásicos en el sentido más estricto: acabados en punta y con tacones de más de diez centímetros. ¿Lo más sorprendente? Ya están agotadísimos en los números más corrientes, del 38 al 40. ¿Es la prueba final para demostrarnos que el stiletto más clásico ha vuelto a nuestras vidas?





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