Un tercio de los compradores reconoce que devuelve la ropa una vez se la ha puesto

No hay armario que resista la agenda de diciembre y enero. Los estilismos se queman de manera inversa a las caloras de las citas sociales. Las marcas reducen los plazos de entrega y visibilizan ms las etiquetas para evitar la picaresca del que compra por y para la foto.

«Qu mona va esa chica siempre», puede ser una percepcin bajo la cual se esconda un oscuro secreto. La presin de la sociedad por lucir da tras da una imagen impecable y a la ltima moda hace que algunos usuarios recurran a comprar ropa, ponrsela y luego devolverla. Es lo que se conoce como wardrobing.

Segn un estudio de Checkpoint Systems, nada menos que una de cada tres personas reconoce sin ningn tapujo realizar esta prctica tan poco rentable para la industria del retail. El pico de devoluciones fraudulentas crece en Navidad, «justificado» por las cenas y compromisos con sus exigentes looks, que consumen hasta el armario mejor avituallado. Las bodas, las entrevistas de trabajo y los eventos sociales como graduaciones o despedidas son otros de los momentos en los que se recurre a esta picaresca.

Anita Naik, editora de VoucherCodes, realiz una investigacin con una muestra femenina, de la que dedujo que las mujeres que toman las tiendas como su guardarropa ocasional no dejan de sentirse culpables por ello, pero en palabras de Anita «la presin por lucir bien en ocasiones especiales con un bajo presupuesto no les deja otra opcin».

Cuando se enfrentan a la devolucin, no dudan en lavar la prenda antes e incluso plancharla, rociarla de ambientador o encomendarla a una modista. Una ocasional del wardrobing nos confiesa bajo el anonimato: «Destroc literalmente el vestido que llev a la boda de mi hermano. Era de una boutique nicho. Me senta fatal, pero no poda pagarlo, as que lo llev a una modista que me cosi los botones y arregl el bajo. Qued como nuevo y nadie de la tienda se dio cuenta».

Aunque esta prctica se asocie al consumismo femenino, el famoso banco de Reino Unido Barclays sac a relucir en un estudio entre 2.000 personas que los principales protagonistas eran hombres de 34 a 44 aos. Uno de cada diez senta vergenza si repeta look, frente a un 7% de mujeres.

Las marcas se percatan de la prctica y se acogen a polticas ms restrictivas de cambios y reembolsos. Tete by Odette solo permite la devolucin en 24 horas y Maria Escot da un plazo de 48 horas laborables para ponerse en contacto con ellos. Amazon ha endurecido su poltica de devoluciones, bloqueando a aquellos usuarios que abusan de esta medida.

Highly Preppy ha implementado una etiqueta especial: «Como la calidad de nuestras prendas es uno de nuestros pilares, tenemos mucho cuidado de que esto no pase. Hemos implantado un clip de plstico que se coloca en una parte visible de la prenda que no interfiere en la percepcin de la clienta al probrsela. Adjuntamos una tarjetita con las instrucciones de cmo retirarlo y la advertencia de que sin ese clip no se acepta la devolucin», explica la firma. La cadena estadounidense de moda de lujo, Bloomingdale’s activa etiquetas negras antiestticas en el frente de aquellas prendas que cuestan ms de 150 dlares.

Checkpoint Systems comercializa tanto una ‘Shark tag’ un pin que se engancha en la parte delantera de las prendas y que solo puede ser extrado cortndolo con unas tijeras, como la etiqueta R-Turn. Ambas imposibles de ocultar y que no se pueden volver a poner de ningn modo.

Cada vez son menos frecuentes los cartones prendidos con imperdibles, lazadas o sutilmente guardados en un bolsillo. Si hace unos aos el wardrobing se tena como algo anecdtico, la llegada de los influencers no ha hecho ms que azuzarlo. Es la manera ms barata para darse a conocer a golpe de tag.

El wardrobing se ha replicado en el documental de H2H El gran fraude de los influencers, donde una actriz ayudada por una asesora de imagen tomaba fotos escondiendo las etiquetas y pegando celo en los tacones con ropa que despus devolva pero que quedaban registrados en su perfil. Esto haca en otras marcas el efecto llamada, consiguiendo dinero por lucir ciertos modelos.

Para la mayora de las tiendas esta estafa no es peor que robar. Lo ven como consecuencia de nuestra cultura de la prontomoda, donde las tendencias son populares por un corto periodo de tiempo y luego se vuelven obsoletas y, por lo tanto, intiles

La estilista Paz Herrera, de Studio Paz Herrera, nos deja unos bsicos de fondo de armario que disfrutar por un largo periodo de tiempo. Su principal consejo es mezclarlos con accesorios llamativos y caprichos temporales.

  1. Pantaln negro (ni muy sport ni muy de vestir), por ejemplo tipo traje, que puedas combinar con una sandalia de tacn, botas planas…
  2. Los zapatos no se pueden devolver una vez usados, as que es necesario tener buenos zapatos: tipo saln negro, tipo saln en color maquillaje o nude, en invierno un botn y en verano una sandalia de tiras en color metalizado, por ejemplo, que da mucho juego.
  3. Un vestido negro, que no sea muy de fiesta ni de tejido de algodn o camiseta; es decir, que sirva para combinar de forma ms elegante. Idealmente de largo hasta la rodilla, no muy escotado y sin mangas (no de tirantes).
  4. Cazadora vaquera o de cuero, entallada, que puedes combinar con vaquero o vestido bsico, falda de lentejuelas, etc. Es muy verstil. Entallada pero clsica o neutra, no muy larga, corte a la cintura o un poco ms pero no a la cadera.
  5. Vaquerobsico neutro, azul bonito (ni desgastado ni roto).

En la modernidad lquida que nos ha tocado vivir donde la gente no se compromete ni con su trabajo (freelance), ni con su pareja (Tinder), ni con su coche (Drivy), no sorprende que esto se extienda al armario.





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